Cómo estar en armonía cada día

¿Y si te dijera que ya lo tienes todo? Que no necesitas hacer nada, exactamente nada?

¿Por qué después de un paseo en la naturaleza o después de una comida y tiempo con la familia nos parece todo más fluido, más sencillo y en armonía? Simplemente porque estos momentos nos hacen reconectar con nosotros mismos, estar en el presente sin preocuparnos demasiado del futuro o agobiarnos con el pasado.

ya lo tienes todo - porque después de un paseo en la naturaleza nos parece todo más fluido
ya lo tienes todo – porque después de un paseo en la naturaleza nos parece todo más fluido

Hygge o bienestar

Los daneses le llaman Hygge, literalmente “bienestar”, y está relacionado con todo lo acogedor. Hygge es felicidad en un sentido más amplio, una actitud ante la vida: tomar algo calentito frente a la chimenea tapados con una manta puede ser lo que más se acerca a la idea de Hygge; pero también podría ser abrazar un árbol, quedar con una persona querida, ver tu serie de Netflix favorita, cocinar algo rico, abrazar a tus hijos, hacerte una ducha caliente, poner música relajante…

Escucha tus necesidades. Sé curioso, corre por la vida pero también descansa en tu interior. Encuentra el balance en lo pequeño, en los detalles. Allí es donde está la magia, donde se quedan esas chispas que iluminan cada uno de tus días. Sé consciente de esto, mantén los ojos abiertos y ya te darás cuenta de que tu camino ya está lleno de luz: no necesitas buscar nada más que apreciar esas estrellas que ya están brillando dentro y fuera de ti.

Quien mira afuera sueña, quien mira adentro despierta – Jung

ya lo tienes todo - Hygge es felicidad en un sentido más amplio
ya lo tienes todo – Hygge

¿cómo nos podemos enfocar en la armonía?

Sé el jardinero de tu alma, cultiva tus placeres, planta semillas de amor, armonía y paz: esto es lo que cosecharás. Tan sencillo como esto. Hay muchas expectativas sobre la felicidad, como si fuera un logro tan imposible de alcanzar, como un examen que hay que pasar y que nos cuesta tanto.

¿Y si en vez de anhelar la felicidad nos enfocamos en la armonía? 

¿Qué es lo que te hace sentir en armonía contigo mismo y con el exterior cada día?

¿Cuáles son esas pequeñas prácticas que vuelven a centrarte y conectarte con tus valores?

Cuando nos sentimos en armonía estamos en un estado de balance, de tranquilidad y paz en el que percibimos todo con más compasión y tranquilidad.

ya lo tienes todo - sé el jardinero de tu alma
ya lo tienes todo – sé el jardinero de tu alma

Siete pasos hacia la armonía:

  1. Pasa tiempo en la naturaleza. Abraza un árbol, cuida tu jardín, pasea por el parque…, cualquier cosa que te reconecte con madre naturaleza.

2. Escribe un diario de gratitud. Solo bastan con unas pocas cosas por las que estar agradecidos cada día.

3. Muévete! Haz yoga, corre, entrena, baila, limpia tu habitación… 

4. Medita. Aunque sean 10 minutos, encuentra un espacio para ti dentro del día en el que vuelvas a conectar contigo mismo. Cierra los ojos y escúchate.

5. Come algo que nutra tu cuerpo y tu alma y hazlo conscientemente.

6. ¡Sé creativo! Experimenta, haz algo nuevo, haz manualidades, pinta, dibuja, ensuciate las manos y disfruta del proceso. ¡Saca tu niño interior!

7. Haz un cumplido a alguien / abraza a tus seres queridos: comparte amor sin una razón específica.

ya lo tienes todo - 7 pasos hacia la harmonía
ya lo tienes todo – 7 pasos hacia la harmonía
ya lo tienes todo – diario de gratitud

Ya lo tienes todo. Encuentra tu Hygge, tu Ikigai, tu Lakom. 

Explora tu mundo interior, escucha tus necesidades y déjate llevar por tus sentidos. El cambio es lo único constante así que sé flexible y no te quebrarás nunca. Todo pasa, nada es permanente y en cuanto lo entendamos fluiremos más y más con la vida.

Así como los ciclos de la luna tú también eres un ser en constante movimiento. Acepta que tus necesidades cambien y que tus momentos Hygge sean cada día diferentes.

Sé consciente de tus momentos de armonía que, juntos, crean la sinfonía de tu vida y la música de tu alma.

Y recuerda que, a veces, es cuando cierras los ojos cuando mejor ves.

Escrito por Beatrice Scambi